Categoría: Populares

  • NFT también es un asunto de editores y lectores

    NFT también es un asunto de editores y lectores

    Con la aparición del metaverso de la mano de Facebook y el crecimiento del mercado del arte digital, los NFT se imponen en las conversaciones de los editores.

    Los token no fungibles, popularmente conocidos como NFT por sus siglas en inglés (non-fungible token)​ son activos digitales encriptados. Los NFT validan la propiedad de un elemento digital único a su propietario. ¿Cómo sucede esto? El elemento digital es identificado en un registro digital descentralizado conocido como blockchain. Normalmente, estos artículos son imágenes o videos, pero la tecnología permite vender y poseer prácticamente cualquier objeto digital de esta manera.

    En 2022, el editor de libros educativos Pearson anunció que ingresaría en el mundo de los NFT para atender a las ventas de segunda mano de sus libros. Los libros educativos suelen venderse más de una vez, ya que los estudiantes venden los materiales de estudio usados. Hasta ahora, las editoriales no podían obtener beneficios de las ventas de segunda mano, pero el auge de los libros de texto digitales ha creado una oportunidad para que las empresas se beneficien.

    La venta de libros como NFT no es un concepto totalmente nuevo. La tecnología de las NFT se utiliza principalmente en los libros como forma de autopublicación de los autores. Sin embargo, aún no se convierte en una práctica habitual en el mercado editorial, porque los lectores tienden a dar más valor a haber leído un libro que a tenerlo en propiedad.

    Muchos directores editoriales creen que en algunos años los NFT habilitarán un método de venta de copias digitales limitadas de libros. Andy Bird, CEO de Pearson, ya está explorando cómo podrían utilizarse otras nuevas tecnologías en la empresa: tiene un “equipo entero” trabajando en “las implicaciones del metaverso y lo que podría significar para nosotros”.

    Fuente: Pearson plans to sell its textbooks as NFTs”, en The Guardian, agosto de 2022. Traducido y adaptado por LivrizTeam.

  • Close to home: small bookstores are bringing readers back to their homes

    Close to home: small bookstores are bringing readers back to their homes

    Between 2020 and 2022, small bookstores sprang up, a phenomenon that is linked to mandatory quarantine and the need to access stores close to home. Thus, the visit to the neighborhood bookstore in search of a book or the bookseller’s recommendation was revived.

    In many small and medium-sized cities, access to books depends on the initiative of small booksellers. There, their role is of vital importance. They are the ones who go out in search of the books that readers request, but who also bring them books they do not yet know.

    In Argentina there is a peculiar city that has the highest number of bookstores per capita: the City of Buenos Aires. There, events such as the Noche de las Librerías (Bookstore Night, in English) stand out, during which stages, authors, publishers, bookstores and readers fill Corrientes Avenue.

    During these years, online book sales also escalated, but they lack the personalized and warm treatment of the neighborhood bookseller. “It is true that you can find absolutely everything on the Internet, but you will only find what you know you are going to look for,” reflects Víctor Malumián, co-founder of the book fair for independent publishers. “Small bookstores help you find what you don’t know you’re looking for.”

    Richard Charkin, director of Mensch Publishing, observes, “[the current model] tends to exclude many traditional booksellers who rely on relatively high discounts and generous return policies from publishers. There is a balance to be struck between maximum distribution and minimum waste, and we have yet to establish that balance point.”

    While space could be a constraint on a small bookstore’s offerings, today they are able to offer their readers a broader catalog than exists physically in the store. “The possibility of accessing an online catalog and requesting copies on demand guarantees the reader’s encounter with his book within 72 hours,” explains Damián Cuello, director of Livriz Sell & Print. “This optimizes space for the bookseller, stock availability and logistics for the publisher.”

    Technologies make new practices available and at the same time make it possible to recover others that were longed for.

  • El ocaso de la obsolescencia, el amanecer de la bibliodiversidad 

    El ocaso de la obsolescencia, el amanecer de la bibliodiversidad 

    ¿Cómo lograr que el libro y el lector se encuentren en el momento justo en el lugar indicado? Las estrategias han variado a lo largo de las últimas décadas, y han decantado en un modelo generalizado para las novedades: una primera tirada que garantice estar presente en las librerías que se atienden habitualmente con algunos ejemplares, pero no demasiados, pero que sean suficientes.

    Quizá durante algunas semanas, hasta que llegue el nuevo servicio de novedades, el libro esté pacientemente aguardando a su lector. Quizá en una mesa de novedades, en una vidriera, en un estante. ¿Y luego? Posiblemente esté destinado al depósito de una sucursal o una casa central o vuelva a manos del editor.

    Los libros comienzan a acumularse. La inversión del editor queda inmovilizada. La impaciencia del autor aumenta. La frustración del lector que no se encuentra con su libro aflora. Llega la obsolescencia.

    Es posible hallar otro paradigma, que no es nuevo, pero que quizá realmente a partir del 2020 haya encontrado su maduración. Al lograrse tiempos óptimos de producción gráfica (un promedio máximo de 72 h) y una logística eficiente, podemos optar por tener todo el catálogo editorial vivo y un stock físico nulo. La clave está en la gestión óptima del catálogo editorial y su combinación con redes de impresión por demanda: metadata completa y actualizada permitirá el encuentro del libro con su lector en lugar indicado, como también sugerirle al lector selecciones a medida de sus preferencias.

    Richard Charkin, director de Mensch Publishing, observa: “el despilfarro es endémico en el sistema editorial. Despilfarro de tiempo, despilfarro de materiales, despilfarro de esfuerzos. Pensé que podríamos eliminar gran parte de este despilfarro mediante una toma de decisiones inteligente y rápida, evitando el stock redundante, evitando los anticipos no ganados y las deudas incobrables. Hasta cierto punto lo hemos conseguido, sobre todo cuando hemos utilizado la tecnología de impresión bajo demanda. En este caso, los libros sólo se suministran cuando se venden en firme, con lo que se eliminan por completo las devoluciones, y no es necesario controlar los niveles de existencias ni preocuparse por la necesidad y el tamaño de las reimpresiones”.

    A partir de 2015 se aceleraron las alianzas entre editoriales y talleres gráficos en América Latina. Estas sinergias se consolidaron en proyectos como Livriz Sell & Print, que integra y disponibiliza 220.000 títulos para toda la región.

    John Ingram, presidente de Ingram Content Group, afirma: “la impresión bajo demanda está impulsando la industria editorial, ofrece una distribución digital y física de diversos contenidos a través de diferentes idiomas y regiones perfecta. Estas innovaciones se extienden en todo el mundo a beneficio del mundo editorial y de los consumidores”.

    Las editoriales ponen a disposición sus títulos. Las librerías y los distribuidores pueden incorporarlos a su oferta. Cuando el lector lo solicita, la librería realiza el pedido de impresión del o los ejemplares a su proveedor de catálogo digital integrado con impresión por demanda. En 72 h el libro llega a la librería. “Se logra un depósito virtual sin costos de mantenimiento y con respuesta inmediata las 24 h durante los 365 días del año”, afirma Damián Cuello, director de Livriz Sell & Print.

    Desaparecen los costos de mantenimiento de stock, logística de envíos y devoluciones, pérdidas por daños en los productos y obsolescencia por inmovilización del stock.

    Con la conjunción de los catálogos editoriales integrados disponibles para todos los canales de comercialización y la impresión por demanda ha llegado el ocaso de la obsolescencia y el amanecer de un mercado editorial eficiente y bibliodiverso.

  • Ebook design is not an oxymoron

    Ebook design is not an oxymoron

    The production of an ebook starts with an internal tension: what design decisions should we make knowing that when the ebook is on the device, the user will be able to change absolutely everything? The alignment, the line spacing, the font size, the background color. This is something that makes publishers desperate, as they often want the digital book to be as similar as possible to the paper book. An impossible task that even goes against the nature of the ebook and its potential as a product: the ability to adapt to the needs of the user. A dyslexic reader may choose a sans serif typeface and left alignment, a blind reader may choose to have the device read the book aloud.

    A well-designed ebook will be one that has clean, semantic HTML, so that the markup makes as many formatting choices as possible. In this regard, Laura Brady, of Epub Secrets, states that the three main pillars of ebook design are responsive design, interoperability and the use of fonts designed specifically for screens. 

    Says Karen McGrane: “With the rise of mobile devices, we need to abandon the fantasy that we have any control over the presentation of content. That’s history and it’s not coming back.” We can’t know what devices our book will be read on or exercise control over how it will be read. This is a hard thing for anyone coming from the print book to understand. We must relinquish control over how content is displayed and entrust the heavy lifting of design to semantic markup. Some tips for good responsive design are to understand the difference between absolute and relative units to avoid strict definitions (whenever possible) and to make use of good stylesheet practices. This is impossible to achieve with an export from InDesign: just because the book looks good on screen does not mean it is well constructed. ePUB files generated in InDesign will always need a thorough cleanup to remove “junk code”.

    Interoperability is a simple concept: it is about ensuring that the eBook works well on all devices. To do this we must avoid getting overly creative with CSS, as what looks great on one device or application could cause a disaster on another. How to achieve this? By keeping the code as simple as possible and testing the ebook on as many devices and apps as we can. 

    Finally, we must keep in mind that screen reading needs are different. Font size is just the tip of the iceberg. Print fonts are made for paper: they have areas on their various faces that are designed to accommodate ink compression or dot gain. When these typefaces are used on screens, their blocks of text can appear pale, thin and difficult to read. Details such as fine lines or serifs can hinder legibility. The way to ensure proper legibility is to use a professional font. Monotype and Creative Cloud will be our best allies. 

    While it’s not as simple as an innovative page layout or interesting typographic contrast, ebooks can be beautiful and well-designed. It has as much to do with what’s under the hood as it does with how the content is presented. An ebook that uses sound semantic markup is designed with screens in mind, works well across the spectrum of devices, and is responsive to screen size, meets all the requirements of good ebook design.

    Source: Laura Brady, “Ebook Design Is Not an Oxymoron,” in EpubSecrets, 2018. Translated and adapted by LivrizTeam.

  • O design do e-book não é um oximoro

    O design do e-book não é um oximoro

    A produção de um ebook começa com uma tensão interna: que decisões de projeto devemos tomar sabendo que o usuário, quando tiver o ebook em seu dispositivo, será capaz de mudar absolutamente tudo? O alinhamento, o espaçamento entre linhas, o tamanho da fonte, a cor do fundo. Isto é algo que deixa os editores desesperados, pois muitas vezes eles querem que o livro digital seja o mais parecido possível com o livro em papel. Uma tarefa impossível que vai até mesmo contra a natureza do livro eletrônico e seu potencial como produto: a capacidade de adaptação às necessidades do usuário. Um leitor disléxico pode escolher uma face tipo sans serif e alinhamento esquerdo, um leitor cego pode escolher que o dispositivo leia o livro em voz alta.

    Um ebook bem desenhado será aquele que tenha HTML limpo e semântico, de modo que a marcação faça o maior número possível de opções de formatação. A este respeito, Laura Brady da Epub Secrets diz que os três principais pilares do design de ebook são o design responsivo, a interoperabilidade e o uso de fontes específicas de tela. 

    Diz Karen McGrane: “Com o surgimento dos dispositivos móveis, precisamos abandonar a fantasia de que temos qualquer controle sobre a apresentação do conteúdo. Isso é história e não vai voltar”. Não podemos saber em quais dispositivos nosso livro será lido ou exercer controle sobre como será lido. Isto é difícil de entender para qualquer pessoa que vem de um mercado de livro impresso. Devemos renunciar ao controle sobre como o conteúdo é exibido e confiar o levantamento pesado do design à marcação semântica. Algumas dicas para um bom projeto responsivo é entender a diferença entre unidades absolutas e relativas para evitar definições rigorosas (sempre que possível) e fazer uso de boas práticas de folha de estilo. Isto é impossível de conseguir com uma exportação do InDesign: só porque o livro tem bom aspecto na tela, não significa que esteja bem construído. Os arquivos ePUB gerados em InDesign sempre precisarão de uma limpeza completa para remover o “código de lixo eletrônico”.

    Interoperabilidade é um conceito simples: trata-se de garantir que o livro eletrônico funcione bem em todos os dispositivos. Para fazer isso, precisamos evitar ser criativos demais com o CSS, pois o que parece ótimo em um dispositivo ou aplicação pode causar um desastre em outro. Como conseguir isso? Mantendo o código o mais simples possível e testando o ebook em tantos dispositivos e aplicativos quanto possível. 

    Finalmente, é preciso ter em mente que as necessidades de leitura na tela são diferentes. O tamanho da fonte é apenas a ponta do iceberg. As fontes impressas são feitas para papel: elas têm áreas em suas várias faces que são projetadas para acomodar a compressão de tinta. Quando estas fontes são utilizadas em telas, seus blocos de texto podem parecer pálidos, finos e difíceis de ler. Detalhes tais como linhas finas ou serifas podem dificultar a legibilidade. A maneira de garantir a legibilidade adequada é usar uma fonte profissional. Monotipo e Nuvem Criativa serão nossos melhores aliados. 

    Embora não seja tão simples quanto um layout de página inovador ou um contraste tipográfico interessante, os e-books podem ser bonitos e bem desenhados. É tanto sobre o que está sob o capô quanto sobre como o conteúdo é apresentado. Um e-book que usa uma marcação semântica sonora é projetado tendo em mente as telas, funciona bem em todo o espectro de dispositivos e responde ao tamanho da tela – atende a todos os requisitos de um bom design de e-book.

    Fonte: Laura Brady, “Ebook Design Is Not an Oxymoron”, em EpubSecrets, 2018. Traduzido e adaptado pelo LivrizTeam.