Etiqueta: ONIX

  • Los metadatos agilizan el mercado de derechos

    Los metadatos agilizan el mercado de derechos

    Para explotar el valor de los contenidos textuales o multimedia granulares, los editores se encuentran a menudo con el problema de las versiones y los derechos. También en este caso, los metadatos pueden hacer que funcione.

    Se pueden distinguir los metadatos en descriptivos, comerciales, administrativos y estructurales relativos a los objetos de una biblioteca digital. Los metadatos descriptivos son las clasificaciones por materias, las palabras clave, etc. Los metadatos administrativos registran, por ejemplo, cuándo se creó o revisó un documento, quién lo hizo y con qué fin; también incluyen elementos como los metadatos de origen y los metadatos de derechos. Los metadatos estructurales registran la estructura del documento en cuestión y cómo encaja en una estructura mayor. Y hay más. Los metadatos de enlace registran todos los recursos a los que está vinculado el documento o la publicación. Los metadatos de comportamiento registran cosas como la interactividad, que con EPUB3 son cada vez más comunes.

    La normalización de los metadatos para el sector editorial se realiza ampliamente con el estándar ONIX, que es una norma internacional para representar y comunicar la información de los productos de la industria del libro en formato electrónico. Es un estándar basado en XML para metadatos que proporciona una forma coherente para que los editores, los libreros y sus socios de la cadena comercial comuniquen una amplia gama de información sobre sus productos. Está expresamente diseñado para ser utilizado a nivel mundial y no se limita a ningún idioma. Se utiliza ampliamente en toda la cadena del libro físico y electrónico en América del Norte, Europa y Australasia, y se está adoptando cada vez más en la región de Asia-Pacífico y América del Sur.

    ONIX no es en sí mismo una base de datos, ni siquiera es un diseño para una base de datos, sino una forma de comunicar datos entre bases de datos. Otras organizaciones proporcionan software listo para usar o aplicaciones basadas en la web para la gestión de productos que implementan la mensajería ONIX. 

    La experiencia ha demostrado que ONIX aporta dos importantes beneficios. En primer lugar, ya que es un formato de comunicación, hace posible la entrega de información sobre los productos a toda la cadena comercial minorista de forma estándar y coherente. Esto reduce en gran medida los costes de soporte, ya que los editores ya no necesitan proporcionar datos en tantos formatos únicos. En muchos casos, un único feed de datos puede adaptarse a todos los socios de la cadena de suministro de un editor. Y al proporcionar una plantilla para el contenido y la estructura de una ficha de producto, ONIX ha contribuido a estimular la introducción de mejores sistemas de información internos, capaces de reunir todos los metadatos necesarios para la descripción y promoción de los títulos nuevos y de la lista de títulos pendientes. Los mismos datos básicos de ONIX también pueden utilizarse para producir hojas de información anticipada, catálogos y otro material promocional, para alimentar los sitios web de los editores y para satisfacer las necesidades de la cadena comercial en general.

    ONIX brinda una carga más eficiente y rápida de la información actualizada de los productos en los sistemas internos o del cliente, con menos necesidad de intervención manual y mucho menos riesgo de error. Reduce la necesidad de tratar con múltiples formatos de datos patentados y, por tanto, los costes de asistencia. Además, al permitir que terceras partes, como las asociaciones comerciales de agregadores de datos, desarrollen métricas de calidad y puntualidad de los datos, fomenta la mejora general de los datos disponibles en toda la cadena de suministro.

    La experiencia también demuestra que la implementación de ONIX tiende a ir de la mano de un mayor enfoque en el valor comercial de los metadatos como motor de la descubribilidad.

    Mantener unos buenos metadatos de derechos —y actualizarlos regularmente— es esencial en nuestro mundo digital multicanal y multiproducto. Si se sabe qué autor escribió qué parte de un libro de texto (idealmente, con buenas identificaciones, incluyendo los ISNI de los autores), se puede gestionar mucho más fácilmente el seguimiento de los derechos, especialmente cuando se vende ese contenido de forma granular, o se corta para nuevos productos. De lo contrario, el seguimiento de los derechos de autor suele ser una carga tan grande que nunca se encuentra el momento para ocuparse de ello y no se rentabiliza. En el mismo sentido, es necesario saber qué derechos se tienen sobre una imagen determinada. 

    Fuentes: sitio oficial de Editeur; Bill Kasdorf, “Welcome to the Metadata Millennium: A Complete Overview of What Metadata Can Do for Publishers”, en BookBusiness, 2021. Adaptado por LivrizTeam.

  • Los metadatos venden libros

    Los metadatos venden libros

    Regularmente, las editoriales envían feeds a los minoristas, distribuidores, agregadores y otros socios comerciales que tratan. Estos feeds contienen toda la información esencial y accesoria sobre los libros que tienen a la venta. Esta información incluye el título del libro, los nombres de sus autores, la editorial y el sello, quizás los nombres de otros colaboradores como ilustradores o traductores, y una serie de otros metadatos bibliográficos, como los identificadores (ISBN). Pero también incluyen datos comerciales: el precio del libro, la fecha en que está disponible para la venta y quizás los territorios de venta y los descuentos. Esto también incluye mucha información que el destinatario (que va a distribuir o vender el libro a un usuario final) necesita conocer. En el caso de los libros físicos, el librero necesita saber: cuántos ejemplares hay en una caja, cuáles son las dimensiones del libro, cuánto pesa, etc. 

    En el caso de los libros electrónicos, los metadatos deben transmitir información sobre el tipo de archivo, su tamaño e incluso la versión.

    También es posible incluir metadatos de marketing: eso es lo que ayuda a vender el libro. Los metadatos temáticos siempre se han utilizado en los libros físicos para orientar a las librerías sobre dónde colocar el libro. En el caso de los libros electrónicos, los metadatos temáticos son aún más importantes: son los que permiten a los usuarios descubrir libros sobre temas que les interesan. Pero los metadatos de marketing pueden incluir mucho más, como reseñas, premios que ha ganado el libro, una biografía del autor, otros libros del autor y otros libros sobre el mismo tema. Hay muchos más metadatos que pueden y deben incluirse: información sobre características de accesibilidad, información pedagógica para libros educativos, etc.

    Todos los metadatos de la cadena de suministro son rastreados por las bases de datos internas de las editoriales. Si los editores proveen diferentes tipos de metadatos en múltiples formatos, se conforma una Torre de Babel. A lo largo de los años, se han desarrollado normas para resolver este problema. Existen organismos de normalización para establecerlos, publicarlos y mantenerlos. 

    ONIX (ONline Information eXchange) es una norma curada por EDItEUR, una organización internacional. ONIX para libros es una colección completa de términos y códigos (y sus definiciones) que les permite a los editores desarrollar prácticamente toda la información necesaria en la cadena de suministro. Es un formato de mensajería: no pretende que los editores tiren sus bases de datos y empiecen de nuevo, sino que es la forma en que la información de esas bases de datos debe comunicarse con el mundo exterior. Se ha adoptado de forma generalizada, casi universal, en todo el mundo. ONIX se actualiza trimestralmente basándose en las aportaciones de las organizaciones editoriales de todo el mundo.

    Los editores han pasado la mitad del último milenio perfeccionando y ampliando la forma de procesar, producir y distribuir contenidos en forma de libros. Aunque es evidente que ese trabajo no ha terminado, en este milenio la atención se ha centrado en los metadatos: cómo gestionar la información sobre los contenidos para hacerlos más valiosos para sus autores, sus editores y sus consumidores. 

    Esperamos que este artículo le haya ayudado a ver el enorme potencial que ofrecen los metadatos.


    Fuente: Bill Kasdorf, “Welcome to the Metadata Millennium: A Complete Overview of What Metadata Can Do for Publishers”, en BookBusiness, 2021. Adaptado por LivrizTeam.

  • ¿Cuán importantes son los metadatos de los libros?

    ¿Cuán importantes son los metadatos de los libros?

    Hasta hace un par de años se hablaba datos o de la ficha técnica del libro. Al realizar el registro ante las agencias locales de ISBN, los editores recibían la curiosa ficha de catalogación, que incluían en la página de créditos legales y técnicos de sus libros sin reflexionar al respecto. Luego, cuando el libro llegaba a una librería o una biblioteca, alguien replicaba esa información en su sistema y la enriquecía con más datos: precios, formatos, sinopsis, otros libros vinculados… Así, la información se replicaba de distinta forma en cada punto de encuentro con el lector.

    Actualmente, algunos editores se ocupan de brindar a libreros, distribuidores, bibliotecarios y lectores toda la información que podrían necesitar y, algunos de esos editores van un paso más allá: centralizan la información en una base de datos que actualizan y así el resto de los interesados accede a la misma información disponible en un mismo lugar.

    En la búsqueda de lograr un lenguaje común entre las editoriales, las librerías y los distribuidores, se llegó a una solución práctica para todos: los metadatos se reúnen y normalizan con los estándares ONIX y se exportan y circulan en formato xml. [Para ver qué es ONIX, leer Los metadatos venden libros]

    En su artículo Five Questions Publishing Leaders Need to Ask About Metadata, Anne Kubek destaca la importancia que los editores y sus equipos deberían darles a los metadatos. ONIX ayuda a los editores a crear y mantener actualizados metadatos consistentes. Estos metadatos permiten que las librerías encuentren y exhiban los títulos de la forma más eficaz y completa, permitiendo que sean fácilmente encontrados —y comprados— por los lectores. Al estar el registro de editores y libreros sincronizados vía ONIX, los errores son subsanados con mayor rapidez y la información se mantiene actualizada. Así, por ejemplo, se puede mantener actualizada las biografías de los autores, incluir sus nuevas obras, los premios recibidos y los libros relacionados (especialmente cuando se trata de series). Periódicamente, los editores deberían revisar su catálogo reciente y mantener actualizada la información de sus títulos.

    A pesar de los beneficios mencionados de ONIX, la mayoría de los editores todavía usan archivos de Excel para gestionar sus metadatos. Pero por muy completas que sean esas planillas de Excel, nunca lograrán replicar la riqueza del formato xml en el que está construido ONIX, que representa más de 200 campos y que se ajusta mejor a los elaborados algoritmos de los motores de búsqueda de las librerías, por lo que permite a los editores maximizar sus ventas.

    La integración del estándar ONIX en los flujos de trabajo de la editorial conlleva esfuerzo y planificación, pero tiene un comprobado valor para los editores que poseen un catálogo a partir de 50 títulos y un ritmo de publicación de unos 5 o más títulos mensuales.

    Con ONIX, los libros pueden ser clasificados y esto facilita identificar los libros que pertenecen a una misma categoría. Para ello, se usan los códigos BISAC o Thema. 

    Unos códigos BISAC [e IBIC] actualizados permiten a las librerías etiquetar y mostrar correctamente los títulos en sus tiendas y páginas web. Existen más de 3.000 códigos de materias. Profundizar en las materias hasta dar con los códigos más específicos y apropiados asegura que los libros estarán situados en la mejor categoría posible en las webs de las librerías. Esto aumentará las oportunidades de los títulos de alcanzar posiciones más altas entre las listas y los resultados de búsqueda. “Por ejemplo, digamos que en Amazon hay 111.638 títulos en ‘Ciencia Ficción’, pero solo 243 tienen la categoría de ‘Cyberpunk sobre Inteligencia Artificial’. Tu título podría pasar de estar en el puesto #94.562 en la categoría general a subir al #63 en la categoría específica. Y lo que es más importante, los lectores que quieran leer tu libro (o busquen uno de ese género) podrán encontrarlo y comprarlo”, afirma Anne Kubek en una entrevista para Digital Book World.

    En cuanto a los ebooks, Kubek recomienda usar hasta cuatro códigos BISAC [o IBIC], aunque en la versión impresa se usen menos. Es fundamental poner el código más representativo en primer lugar para conducir las ventas, porque hay tiendas que solo aceptan un código.

    La gestión de ONIX puede ser desbordante para los editores. Para maximizar la eficiencia y aumentar las ventas, tiene más sentido buscar un socio comercial/proveedor de servicios adecuado que realice todo o parte del proceso.

    La evaluación de la capacidad del equipo editorial para gestionar los metadatos frente al uso de los servicios de terceros (sea el distribuidor o una empresa especializada en sistemas de gestión de metadatos que nos proporcione el software o el servicio) es un paso importante que dar cuando se considera el potencial de ventas a largo plazo de los títulos del catálogo.


    Fuente: Anne Kubek, Five Questions Publishing Leaders Need to Ask About Metadata, Digital Book World. Traducido y comentado por Arantxa Mellado. Adaptado por LivrizTeam.